Carmen de Aguirre es enóloga, bióloga y docente. / hoy

«El vino está de moda a todos lo niveles y a todas las edades»

La veterana enóloga extremeña Carmen de Aguirre, que gestiona escuelas de vino en España y Costa Rica, cree que cada vez hay más interés por conocer los vinos

Gloria Casares
GLORIA CASARES

Esta extremeña comenzó los estudios de Biología en la Universidad de Extremadura, pero terminó acabándolos en Francia, tras un paso de un año por la ciudad italiana de Camerino. Pero, aconsejada por amistades, se metió en el mundo del vino a través de la carrera de Enología, que cursó en Badajoz. El último año de Enología lo hizo en la Universidad de Borgoña, donde, además, pasó un año investigando.

–¿Cómo fue su aprendizaje en la cuna del vino francés?

–Pues no había terminado aún Enología en Francia cuando ya me estaba llamando para trabajar una bodega de Borgoña. Así que me pasé un año elaborando vino, primero de la universidad y luego en la prestigiosa bodega Nuit Saint Georges. De ahí pasé a Moët Chandon y Don Perignon, pero me cansé de Francia y aprovechando una oportunidad laboral me fui a Centroamérica.

–A Costa Rica.

–Pues sí, la verdad es que después de estar unos años en Francia, iba buscando el buen tiempo y me ofrecieron irme allí. Y como soy bióloga, me llamaba la atención la biodiversidad de este país. Me llamó un distribuidor de vinos para organizar eventos y ayudarle a crecer en la distribución. Así que me fui y empecé también a trabajar en una universidad privada, impartiendo un curso de sumellier. A los pocos meses, me quedé tirada en este país y pensé que con 30 años debía aprovechar la oportunidad para empezar a crecer yo sola. Me gustaba la docencia y decidí seguir por mi cuenta. Así nació la Escuela del Vino Centroamérica.

–¿Y después vino la Europea de Extremadura?

–Al año me di cuenta de que no había ninguna escuela privada en Extremadura y pensé que podía tener aceptación y éxito y llevamos desde 2013 formando a distribuidores de vino, enólogos y en general a amantes del vino, de la región y de otras comunidades, también extranjeros.

–Llama la atención Costa Rica, que no es un país muy vinícola.

–Pues eso es una ventaja, porque el costaricense no sabe de vino y no ha tenido cultura nunca. Pero por eso mismo quieren aprender y ya hemos logrado que haya muchísimo nivel de profesionales allí. Y los sumilleres son muy demandados por los grandes hoteles en Costa Rica.

–¿Está de moda el vino?

–Sí, ya lo estaba hace veinte años y ha seguido creciendo. También otros productos como la cerveza o la ginebra. La gente cada vez es más exigente. Además, el vino está de moda a todos lo niveles y a todas las edades.

–La gente cada vez sabe más de vino, pero llegas a muchos bares y apenas tienen variedad de zonas productoras.

–Desgraciadamente todavía falta mucha formación en Extremadura y en España en temas de vinos en la hostelería. Te suelen ofrecer Rioja, Ribera del Duero o Albariño. Lo primero debería ofrecerte un vino de la tierra o de la DO de la zona en la que estés.

–¿Hay grandes vinos extremeños?

–Sí y sólo nos hace falta creérnoslo. Siempre hacemos cata a ciegas y no sabes las medallas que se les dan a los vinos extremeños. Y luego está la comecialización. Tenemos que exportar y darnos valor y creernos que tenemos vinos buenos, a la altura de otros, y salir al extranjero a vender.