Usuarios junto a los técnicos y la presidenta de Includes. / G. C.

Seis usuarios de Includes prueban la independencia doméstica en un proyecto piloto

Llevan meses residiendo de forma experimental en un piso alquilado, donde han aprendido a realizar las tareas domésticas y organizarse el ocio

Gloria Casares
GLORIA CASARES

La asociación Includes Almendralejo ha puesto en marcha un proyecto para la emancipación de usuarios que ha permitido que seis personas con discapacidad intelectual estén viviendo de forma independiente en un piso alquilado.

Se trata de un proyecto piloto, que se inició hace unos meses y que culminará en el mes de diciembre, con el apoyo económico del Servicio Extremeño de Protección y Atención a la Dependencia (Sepad), según ha destacado la presidenta de Includes Almendralejo, Inés Castañón.

El nuevo proyecto 'Saber Vivir' ha permitido que estos seis usuarios estén aprendiendo a convivir en grupos de tres personas, que disfrutan del piso alquilado de manera alterna cada semana, de lunes a jueves, ya que los fines de semana regresan con sus familias.

En opinión de Castañón, es importante promover proyectos pilotos de este tipo, ya que «de esta manera podemos evaluar cuáles son las necesidades de nuestros chicos para darles apoyos suficientes para poder vivir de forma autónoma».

Además, ha reclamado el derecho que tienen estas personas de poder vivir de forma independiente y que es reclamado por los usuarios de estas asociaciones.

Los usuarios de este piso son tres chicos y tres chicas, que llegan al mismo después de asistir del centro ocupacional y en el que han aprendido a realizar tareas propias del hogar, como la limpieza, cocinar, la organización o las compras de alimentos en el supermercado.

«Deciden su ocio, en qué quieren pasar su tiempo y qué quieren hacer aquí».

Además, cuentan con un técnico que les acompaña por las tardes y un profesional que hace lo propio por las noches.

El proyecto ha tenido un coste de 22.000 euros, por lo que a su finalización se analizará cuál ha sido su impacto en los usuarios, «tenemos que evaluar si hemos colmado sus inquietudes y las de sus familias; y si podemos seguir en marcha con algún tipo de proyecto parecido de forma que mantengan este tipo de vida».