La 23 edición del Salón del Vino y la Aceituna ya es historia. La feria de referencia en la región para los sectores del vino y la aceituna cerró sus puertas en la tarde de ayer pendiente de un balance tanto de la organización como de los expositores para conocer el grado de satisfacción sobre un evento que arrancaba el miércoles con la pretensión de recuperar el vuelo tras unos años sin mostrar grandes signos de mejoría.
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