Foto de familia a la conclusión del acto. / g. c.

Campo

Presentan el convenio entre la Junta y la Comunidad de Regantes para hacer realidad el regadío de Tierra de Barros

Fernández Vara cree que es una «oportunidad para el futuro»

Gloria Casares
GLORIA CASARES

Este martes se han reunido en el Museo del Vino de Almendralejo para presentar el convenio de colaboración entre la Consejería de Agricultura, Desarrollo rural, Población y Territorio, y la Comunidad de Regantes 'Tierra de Barros' para el regadío de Tierra de Barros, que afectará a doce municipios.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha calificado de «excelente noticia» y de «oportunidad para el futuro». «Es la puesta en común de un proyecto que parecía imposible y que va a ser posible», ha sentenciado el gobernate.

En su opinión, este proyecto «garantiza el futuro de un mundo como el del campo, que sin capacidad y sin dar repuesta a la situación que ahora vivimos, no va a haber relevo generacional», algo que ha lanzado como un mensaje a las nuevas generaciones de que «el campo merece la pena» y que en zonas como Tierra de Barros va a tener garantizado el futuro, algo que ha querido poner en valor.

«Si queremos ser competitivos hoy, y un sector como este tiene que serlo, tiene que ser con ayudas; con un riego moderno, localizado, por goteo, perfectamente controlado»

Por su parte, el alcalde de Almendralejo, José María Ramírez, cree que esta firma supone «un hito histórico en algo que parecía imposible, pero que al final si se trabaja, si se tiene fe, si se tienen las ideas claras, al final se consigue».

El presidente de la Comunidad de Regantes, Isidro Hurtado, ha destacado la importancia de este convenio que llega después de ocho años de trabajo para impulsar este regadío y lograr la financiación de 193 millones de euros que aporta la Junta de Extremadura de fondos procedentes de la Unión Europea, «sé que no ha sido fácil conseguir esta cantidad de dinero, pero al final se ha logrado», a lo que hay que sumar los 66 millones que deben aportar los 1.200 agricultores.