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Los hermanos Álvarez Rangel en las instalaciones de Heral Cedida
«Nuestra patente le quita el color a la salmuera y permite reutilizarla para conservar la aceituna»

Manolo Álvarez Rangel | Director de Heral Enología

«Nuestra patente le quita el color a la salmuera y permite reutilizarla para conservar la aceituna»

Un proyecto extremeño consigue acabar con uno de los problemas medioambientales del sector de la oliva de mesa

Paco Galeano

Almendralejo

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Sábado, 22 de junio 2024, 12:10

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Después de ganar el premio Pyme Innovadora 'Ciudad de Almendralejo', la firma Heral Enología representaba hace unas semanas a la región en la séptima edición del 'Encuentro Impulso Emprende', que se celebraba en Barakaldo. El proyecto extremeño soluciona uno de los principales problemas que presenta desde siempre la industria del aderezo de aceitunas. Una solución, que más allá de parecer sencilla, consigue por una parte una menor incidencia sobre el medio ambiente, además de ofrecer un ahorro también considerable para el empresario. Manolo Álvarez Rangel es director de Heral Enología.

–¿Cuéntanos básicamente en qué consiste el proyecto?

–Le hemos llamado 'Sistema Atenea', ya que era la diosa que le dio a los griegos el olivo. La aceitunera tiene dos problemas relacionados con el medio ambiente. Por un lado las lejías y por otro la salmuera, que tiene que verterla de forma controlada con lo que supone para la contaminación, y que conlleva un canon también elevado para el empresario. Hemos patentado un sistema que pasa la sosa a salmuera. Reducimos uno de los problemas y ya solo nos queda la propia salmuera, que es donde se conserva la aceituna. Con el tiempo va cogiendo color y ese líquido es rechazado por el mercado. Con nuestra patente conseguimos quitar ese color a la salmuera y permitimos su reutilización, lo que supone un ahorro no solo económico para el cliente, sino también medioambiental al conseguir gastar menos agua para que la aceituna continúe con su proceso.

–¿Y cómo es el proceso?

–Muy sencillo. Lo que hacemos es decolorar esa salmuera que antes se tiraba. y lo hacemos a través de una máquina por la que pasa ese líquido. Por un lado entra con color y por el otro sale sin color. Unas resinas de absorción que tiene dentro la máquina es lo que consigue el resultado.

–¿Cómo surge la idea?

–Hace unos tres años, a raíz de unas jornadas organizadas por Fundecyt. Proponemos tocar el tema de la industria del aderezo de la aceituna, ya que consideramos que es una industria que tecnológicamente no ha avanzado desde hace años. Allí estuve como ponente y en una reunión surge este problema. Comenzamos a trabajar en ello y pensamos en una tecnología que existe ya en la enología como posible solución. La aplicamos y conseguimos la decoloración de la salmuera que es el punto clave.

–¿Cómo acogieron el proyecto fuera de Extremadura?

–Muy bien. En este tipo de encuentros prima mucho las nuevas tecnologías, y nosotros nos hemos presentado con una tecnología tradicional, y a la gente se le escapa un poco. Pero lo que sí entendió todo el mundo es que antes había un residuo que se vertía, y ahora mediante un proceso de economía circular ese residuo se aprovecha de nuevo. Al final lo que repercute inmediatamente en el mercado son procesos sencillos como el nuestro. La gente no está preparada para procesos más complicados. Y si además redunda en temas como el medio ambiente, pues la acogida es mucho mejor. Son los proyectos que antes se incorporan al mercado.

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