El capitán Kike Márquez en el partido ante la SD Logroñés en casa. / romero

Una vuelta de tuerca más

El Extremadura juega ante su público una semana después de que la plantilla amenazase con ir a la huelga

RAÚL PEÑA

El partido entre el Extremadura y el Valladolid Promesas de este sábado en el Francisco de la Hera va a suponer otra vuelta de tuerca más para el equipo de Almendralejo. Una tuerca que parecía no admitir más giros, después del comunicado de los jugadores la pasada semana, pero que será forzada para que los futbolistas estén de nuevo en el terreno de juego defendiendo la camiseta del Extremadura.

Y todo esto en una situación casi insostenible, con el presidente azulgrana, Manuel Franganillo, enemistado con gran parte de sus propios jugadores, con la plantilla pensando en si salir a jugar o plantarse de una vez por todas, con Manuel Mosquera haciendo una vez más de pegamento para que todo no se desmorone y con un partido que podría aupar a los azulgranas a la parte alta de la tabla, cerca de los puestos de playoff de ascenso a Segunda División.

El problema para el Extremadura es que solo se habla del plano extradeportivo, de todo lo que rodea al club, de la mala gestión económica de la directiva azulgrana y de si va a llegar o no el dinero, aunque la racha sobre el terreno de juego de los pupilos de Manuel Mosquera sea muy buena. El Extremadura ha conseguido siete de los últimos nueve puntos y ahora quiere seguir con su progresión ante un Valladolid Promesas que ocupa el penúltimo puesto y que aún no sabe qué es ganar.

Para el encuentro ante el conjunto vallisoletano Manuel Mosquera va a recuperar a su delantero titular, Rubén Mesa, que cumplió un partido de sanción ante el Talavera, pero que regresará directamente al equipo inicial para compartir ataque con Kike Márquez. Además, el técnico gallego del Extremadura también recupera a Sergio Gil, aunque empezará el partido en el banquillo, y es duda Fran Sandaza. Los que no estarán seguro por lesión son Sebas Coris, Nico Hidalgo y Emmanuel.

Por todo lo que se está viviendo en torno al club, Manuel Mosquera solo quiere hablar de lo que pueda pasar en el terreno de juego, sin prestar demasiada atención a todo lo que envuelve al club. Eso sí, el técnico es consciente de que un resultado positivo no va a borrar todos los problemas que tienen tanto plantilla como cuerpo técnico y trabajadores. El resultado podría ser un bálsamo para la afición azulgrana, pero en el vestuario seguiría existiendo la incertidumbre. «El partido es muy importante para nosotros, para mí, para los jugadores y para el club. Tiene que ser el partido lo importante ahora. Los jugadores están como unos auténticos profesionales y vamos a hacer un partidazo, pero no se va a minimizar nada la situación por el partido de mañana», señaló en la previa del choque Manuel Mosquera.

Julio Baptista

El entrenador del Extremadura cree que se van a encontrar a un Valladolid Promesas que juega mejor de lo que dice la clasificación y que va a visitar Almendralejo con ganas de dar la sorpresa y llevarse los tres puntos. Los del mítico Julio Baptista no saben todavía lo que es ganar en liga y tienen solo tres puntos. Pero los de Valladolid llegan tras haber luchado muy bien ante la Cultural Leonesa hace dos jornadas y tras empatarle al líder Unionistas en el último partido disputado.

El equipo de Baptista quiere su primera victoria en liga en un Francisco de la Hera que va a tener su mejor entrada de lo que va de temporada después de que el club haya puesto entradas a la venta a cinco euros para los abonados.