Francisco de la Hera. / hoy

El partido de sus vidas

Los jóvenes del Extremadura jugaron un partido para el recuerdo para acabar ganando con todo en contra

RAUL PEÑA

El partido de Irún va a ser complicado de olvidar para todos los azulgranas. El Extremadura vivió su momento de éxtasis esta temporada con la victoria en tierras vascas ante el tercero. Por cómo fue, por quiénes se erigieron como héroes y por lo que ha pasado en el fútbol de Almendralejo esta campaña.

Los jugadores que hace una semana se preparaban para competir en Tercera y que el sábado consiguieron una gesta demostraron que al fútbol se juega con los pies, pero que muchas veces se gana con la cabeza y el corazón. Eran inferiores al rival, pero suplieron sus carencias con un derroche sobre el terreno de juego que será complicado de olvidar.

La victoria llegó cuando más difícil estaba. La desbandada de los jugadores del primer equipo, motivada por los meses de impagos, hizo que los chavales del filial tuviesen que saltar a la palestra con el papel de protagonistas. Y lo hicieron de cine.

Consiguieron ganar y complacer a una afición que ha sufrido mucho durante los últimos meses. El propio entrenador, Manuel Mosquera, destacó en la sala de prensa del Stadium Gal la importancia del partido. «Decía el presidente que es el partido más importante de la historia de este club y estos chavales lo han hecho posible», dijo orgulloso el técnico gallego.

Una de las personas en el mundo del fútbol que mejor conoce a los futbolistas que hicieron historia en Irún es Cisqui. El entrenador del filial del Extremadura no solo ha ejercido de entrenador durante estos meses del grupo de jugadores que ganaron en Irún, sino que conoce a algunos desde que dieron sus primeros pasos en el fútbol y esta temporada ha tenido que ejercer de entrenador, amigo o psicólogo con una plantilla que no cobra, pero que acudía a los entrenamientos sin ningún reproche.

El técnico del filial azulgrana compartió la alegría de sus jugadores en Irún y admite que ya avisó a Manuel durante la semana, ya que también estuvo en las sesiones de preparación del primer equipo, de que los jugadores se iban a dejar todo en el campo. «A Manuel le dije: van a batallar y a correr como jabatos, no tengo ninguna duda. Se van a dejar el alma», explica.

Pero a Cisqui también le emocionó todo lo que pasó lejos del terreno de juego. El almendralejense admite que vivió con intensidad el partido en su casa, dando instrucciones como si estuviese en el banquillo, y le enorgulleció ver a jugadores como Casto, con el recorrido que tiene en el fútbol, compartiendo terreno de juego con los que hasta hace una semana han sido sus jugadores en el filial.

Cisqui resalta también el compromiso que han tenido los 12 jugadores del filial, alguno de ellos juveniles, durante esta temporada. Los problemas del primer equipo no han sido menos en el filial, pero aun así ninguno se ha marchado pese a las ofertas. Y como guinda del pastel, la actuación ante el Real Unión de Irún: «Sería un hipócrita si te dijese que iban a ganar, pero sabía que se iban a dejar el alma. Hay chavales que se podían ir a equipos de Tercera y se han quedado gratis».

Por último, el entrenador del filial, que se ha dedicado siempre al fútbol de cantera, manda un mensaje a todo el fútbol extremeño. Cisqui cree que la actuación de los jóvenes en Irún debe de servir para que los equipos extremeños se den cuenta de que tienen jugadores jóvenes en la región que valen para competir en categorías importantes a nivel nacional. Así, el técnico espera la victoria en Irún sirva para que su deseo de ver a jugadores de aquí defendiendo equipos de la región se cumpla cada vez más: «Lo ha visto toda Extremadura, espero que los equipos extremeños confíen en las canteras».