Vargas se lamenta de una ocasión ante el Tudelano. J. M . ROMERO

La junta de acreedores del Extremadura eclipsa también el plano deportivo

El futuro del Extremadura y la decisión de los futbolistas de jugar en Badajoz pasan por el resultado de la reunión

RAÚL PEÑA

La junta de acreedores del próximo 27 de octubre va a tener una importancia capital para el futuro más próximo del Extremadura. El club almendralejense se juega su devenir como institución en una junta de la que esperan salir airosos desde las oficinas azulgranas.

Los dirigentes confían en llegar a un acuerdo con los acreedores para salvar el 'match ball' en contra. La situación económica del Extremadura es delicada y el 27 de octubre tiene que fijar un calendario de pagos para poder seguir hacia adelante. Así, la situación extradeportiva del club pasa exclusivamente por llegar a un acuerdo con los acreedores.

Pero la junta de acreedores no solo influye en la parcela económica y de gestión del Extremadura. El plano deportivo está directamente ligado a que se llegue a un acuerdo satisfactorio. Los jugadores y el cuerpo técnico están al límite de sus capacidades. Tanto que tras el partido ante el Tudelano meditaron no presentarse al partido ante el Badajoz de este próximo fin de semana.

Esa decisión está supeditada a la decisión que se tome en la junta de acreedores. La gran mayoría de los jugadores no quiere que se pospongan más los cobros de las nóminas atrasadas.

La plantilla ha aguantado mucho hasta llegar a la junta de acreedores, por lo que salir de más dudas de la reunión podría desembocar en alguna decisión drástica como no presentarse a jugar en el Nuevo Vivero y llevar a efecto la huelga que anunciaron que harían hace un mes.

La desilusión está instalada en el vestuario del Extremadura desde hace mucho tiempo. Los jugadores siguen entrenando y compitiendo cada semana, pero la gasolina se va agotando. La opción de ir a huelga en el partido ante el Badajoz disminuye conforme pasan los días, pero es una realidad que está ahí y que si la junta de acreedores no sale adelante de manera satisfactoria para la plantilla se podría hacer efectiva.

Aunque Manuel Mosquera se ha reinventado durante las últimas semanas para alinear un 'once' competitivo con el que ir a por la victoria, en Badajoz tendría que hacer un giro de tuerca más. Dani Pérez se lesionó ante el Tudelano y no estará disponible, Morcillo y Kike Márquez se perderán el choque por sanción y Fran Cruz está entre algodones.

En defensa el Extremadura está en cuadro y lo coherente es que Elías Pérez o Lolo González tuviesen que ocupar un puesto en el centro de la defensa. La otra opción para Manuel Mosquera es recolocar a Saúl González como central y jugar con Gato en el lateral derecho.