Un concierto extremo y duro
Robe Iniesta se despide de Extremadura con un concierto en Almendralejo protagonizado por las altas temperaturas
Almendralejo
HabĆa anunciado la PolicĆa Municipal de Almendralejo un dispositivo especial de cara al concierto de Robe Iniesta que incluĆa la prohibición de aparcamiento en muchas calles próximas al lugar del concierto y la imposibilidad tambiĆ©n de circular con vehĆculos en un perĆmetro que incluĆa varias vĆas pegadas al polideportivo. Solo se cumplió lo primero durante las horas previas a la cita musical del verano en la ciudad. No se podĆa aparcar pero si circular sin prĆ”cticamente restricciones. Y la culpa era del tiempo. Con 37 grados de temperatura a falta de diez horas para el inicio del concierto las colas no existen y en las inmediaciones del polideportivo de Almendralejo solo estĆ”n los operarios que ultiman los preparativos para que la entrada de las mĆ”s de 9.000 personas que han comprado su entrada sea lo mĆ”s fluida posible.
Lo Ćŗnico que delata en las horas previas que allĆ se celebrarĆ” un concierto es ver a un grupo de amigos, procedentes de Madrid y de MĆ©rida, que ataviados con sus camisetas de Extremoduro intentan aprovechar la sombra que proyecta un pequeƱo Ć”rbol para evitar los rayos de sol. Ellos y ellas son los primeros de una cola que no existe para un concierto que concentra a fanĆ”ticos que no necesitan luchar por ser los primeros de la fila para disfrutar de su lĆder. No hay zona VIP y todos los seguidores son tratados por igual.
Nadie recuerda una visita anterior de Robe como Extremoduro a Almendralejo, aunque gente cercana si reconoce sus visitas particulares a casa de Ćlvaro, su teclista, que junto Carlos ponen el protagonismo que tiene Almendralejo dentro del grupo.
A las 18:30 horas, a tan solo 85 minutos de que abran las puertas, Ruth, Itziar, Celia, Gabriel y Beatriz, nuestros protagonistas de la mañana, ya estÔn en la cola que se ha ido formando junto a la tapia del polideportivo. Ahora allà da la sombra, aunque el calor sigue siendo insoportable. Mojarse pelo y cuello, y regarse por dentro con alguna que otra cerveza, son los únicos recursos para bajar la temperatura corporal.
A las 22:00 horas, las mĆ”s de 9.000 personas que han pagado los 45 euros para ver el concierto estĆ”n dentro. Los artistas son ahora puntuales y en la mayorĆa de ocasiones mĆ”s vale entrar con tiempo y evitar posibles aglomeraciones en las puertas que provoque perderse alguna canción. Robe sale al escenario (tras 25 minutos de espera) y saluda, la temperatura es algo menor, pero igual de alta a esa hora que la mayorĆa de los dĆas anteriores. Suenan los primeros acordes y ya se lleva mejor el calor. Con media gira aĆŗn por delante, Robe no defrauda y se despide de nuevo de su Extremadura despuĆ©s de tres noches mĆ”gicas.